Controlar el estrés, una habilidad más que útil

Controlar el estrés, una habilidad más que útil

Un dicho popular asegura que nunca es tarde para aprender cosas nuevas y seguir desarrollándonos como personas y también como profesionales. Toda experiencia y sabiduría es poca teniendo en cuenta las enormes posibilidades que tenemos a día de hoy para potenciar nuestro crecimiento intelectual tanto para nuestra vida privada como para nuestro trabajo. Ese desarrollo es la mejor manera de mantener una mente sana y de seguir siendo productivos en cualquiera de las facetas de las que se compone nuestra vida.

Seguir formándose a día de hoy guarda una especial relación con el hecho de saber potenciar el talento. Hay muchas personas que, a pesar de haberse dedicado a una actividad en concreto durante casi la totalidad de su vida, descubren con el paso del tiempo su validez para afrontar otro tipo de retos. Los adultos solemos presumir de experiencia en una buena parte de los asuntos de nuestra vida, pero la verdad es que carecemos de conocimientos en buena parte de los asuntos que tenemos entre manos.

Desde el punto de vista profesional es muy importante que sepamos encontrar la manera para potenciar el talento. El portal web Emprende Pyme hizo una valoración de las cosas que hay que tener en cuenta para ello y destacó que, en buena medida, reducir la velocidad y no tener prisa es una de las cuestiones que más contribuyen a ello. Por desgracia, muchos de los responsables y jefes no tienen en cuenta este asunto, haciendo que sean precisamente las prisas las causas de los principales errores que cometemos.

Otro portal web, en este caso uno llamado La Mente es Maravillosa, refrenda lo que venimos comentando a lo largo de los párrafos anteriores. En uno de sus artículos, hace hincapié en que la relajación es un asunto indispensable para conseguir que una persona consigue su máximo índice de productividad, algo con lo que todos los trabajadores suelen estar de acuerdo y que no siempre se puede alcanzar en una sociedad en la que la rapidez lo es todo.

Aprender a relajarnos para ser más eficientes es uno de los asuntos que tenemos pendientes los adultos a día de hoy. Así no los ha confirmado uno de los responsables de Grupo Nubalia, una entidad especializada en conseguir cuestiones como de las que estamos hablando. Según esta entidad, lo cierto es que a los adultos nos cuesta bastante más mantener la calma que a los jóvenes y eso es algo que tenemos que aprender a controlar para tratar de conseguir resolver el máximo número de asuntos posibles en el menor tiempo.

Relajarse, sinónimo de saber encontrar respuestas

Encontrar un estado mental en el que el estrés quede fuera es imprescindible para intentar dar respuesta a la mayor parte de nuestros problemas. A todos y todas nos pasa que, cuando estamos ante un abanico muy grande de problemas, a menudo se nos escapa algo de lo que ya nos damos cuenta cuando es tarde. Ser capaces de obtener la tranquilidad necesaria para afrontar estos asuntos es el camino para resolverlos de una manera rápida y eficaz. Y eso tiene un valor incalculable en nuestras vidas.

Quien ha sido capaz de desafiar y vencer a su estado de estrés ha encontrado una manera de darle una mayor fluidez a su vida. Y esa es una virtud muy grande, tal y como hemos venido comentando, tanto para la parte de nosotros que vive en el mundo profesional y la otra parte, la que afecta al terreno personal. Por regla general, la gente suele estar feliz cuando consigue darle esta fluidez a su vida y ese es motivo más que suficiente como para intentar formarnos a este respecto.

Las lecciones así se aprenden para toda la vida. La utilidad que tiene a día de hoy saber controlar el estrés o los nervios es tremenda puesto que, en cualquier entrevista de trabajo, por poner un ejemplo, el empleador pregunta siempre algo al respecto de este tema. Y no es un asunto baladí. Está claro que las empresas buscan trabajadores que se sepan desenvolver en una situación así y que alguien que cumpla con este requisito tendrá más posibilidades de hacerse con el puesto que otro.