En la actualidad todo lo que tenga que ver con el diseño en cualquiera de sus ramas, juega un papel esencial. Todo lo que vemos, cuenta con un diseño a sus espaldas. Previamente definido y creado para atraer. Desde la silla en la que nos sentamos, hasta la página web. Dentro de las muchas posibilidades que ofrece el diseño, una de las más atractivas es el diseño gráfico. El que existe detrás de todo el cibermundo, entre otros medios que se sirven de este tipo de diseño para desarrollar sus proyectos.
Convertirse en diseñador gráfico, pasa por formarse. Aunque se puede aprender a manejar un programa a nivel usuario, sin extrema dificultad, lo mejor es optar por la formación académica. La oferta es amplia y variada, desde cursos de iniciación hasta formación superior en la universidad. Siendo lo más habitual optar por cursos de diseño gráfico de diferentes niveles. Lo importante es adquirir todos los conocimientos necesarios para poder desempeñar un trabajo tan interesante y expresivo, como es el diseño gráfico.
En la actualidad, el diseño gráfico está considerado como una de las expresiones artísticas más innovadoras. Esto se debe a que hace uso de las nuevas tecnologías y va de la mano del software informático más reciente. La misión del diseño gráfico es comunicar y, comunicación y diseño, son dos disciplinas estrechamente relacionadas. Desde Control Mad, como centro de formación en diseño, nos comentan que los programas que se deben conocer para convertirse en diseñador gráfico son Rhinoceros, Adobe Photoshop y similares. Todos ellos, en sus últimas versiones, lo que hace necesario que el diseñador se actualice de forma continua.
Un curso de diseño gráfico y web, enseña a los alumnos todo lo relativo a los conceptos teóricos, las técnicas y tendencias más novedosas y fundamentales y, permite que se desarrollen todo tipo de proyectos visuales e innovadores.
La importancia del temario
El diseño gráfico se compone de múltiples elementos: colores, formas, tipografías, imagen… Dominar todos y cada uno de ellos, implica la práctica como pilar fundamental, pero esa práctica, sin una buena base teórica, no es posible. Lo bueno de la formación para convertirse en diseñador gráfico, es que puede hacerse tanto de forma presencial como virtual, lo que permite mucha flexibilidad. La mayoría de los cursos son de lo más completos y pueden realizarse a un ritmo propio, poco a poco y aprendiendo a manejar las mejores herramientas de diseño gráfico y visual.
Algunos de los programas que hay que dominar son Adobe Illustrator, Adobe InDesing y, por supuesto, el citado Adobe Photoshop. Aunque debemos señalar que la suite de Adobe, cuenta con más aplicaciones. Esto nos lleva a conocer lo que se aprende cuando se estudia diseño gráfico. El temario es esencial para alcanzar los objetivos y poder manejarse en el mundo del diseño. Las materias, técnicas y herramientas que se aprende a manejar, se perfeccionan con la especialización como diseñador y la práctica.
Uno de los fundamentos del diseño, lo constituyen el lenguaje técnico y la base teórica. Antes de entra de lleno en los numerosos y valiosos, atajos del teclado para crear texturas, composiciones o patrones, hay que conocer a fondo la teoría. Esto es lo que se conoce como fundamentos, la materia que sienta las bases del diseño gráfico. Explorar, explicar y practicar los conceptos básicos y elementales del diseño, conforman la base sobre la que trabajar.
Composición, tipografía, color y textura visual, son cuatro fundamentos clave que deben formar parte de una buena base teórica. Esto es lo que permite combinar elementos de forma armónica, hacer que un mensaje sea efectivo o la mejor manera de producir impacto visual, valiéndose de la jerarquía y organización de los diferentes elementos. Con una buena base teórica, es posible poner en práctica los fundamentos teóricos más relevantes.
Por lo tanto, estudiar bien esos fundamentos y adquirir los conocimientos necesarios sobre los comandos, los programas a utilizar y todo tipo de aspectos relacionados, es indispensable. Contar con un buen temario, es lo que marca la diferencia entre realizar un tipo de curso de diseño gráfico u otro. Aunque a rasgos generales, todos pueden parecer similares, hay que tener en cuenta la finalidad del mismo. Si queremos aprender para dedicarnos al diseño web, al mundo del cine o, incluso al interiorismo. El diseño gráfico está en todas partes, hay que saber cuál es el que más no interesa para aprender todo lo necesario.
El diseño y sus tipos
Del mismo modo que sucede en otras muchas corrientes creativas, dentro del diseño encontramos varios tipos. Estos tipos o ramas del diseño, se clasifican a razón de diferentes factores. Dentro del diseño digital, aunque es muy habitual referirse al diseño digital como diseño, podemos decir que no todo es digital o, necesariamente diseño digital. No todos los tipos de diseño son digitales. Esta es sin duda, la primera lección a aprender. El diseño digital, es tan solo uno de los tipos dentro de las ramas del diseño.
Una vez entramos en materia, lo siguiente dentro de un curso de diseño gráfico y visual, hay que estudiar las herramientas, el software y las técnicas digitales que configuran concretamente, el diseño digital.
Pasamos al diseño web y UX/UI que, en los últimos años han cobrado mayor relevancia. El conocido como UX, hace referencia a la experiencia de usuario, en tanto que el UI, a la interfaz, lo que el usuario utiliza y ve. Las páginas webs han ido evolucionando en su apariencia, gracias a estos aspectos del diseño digital, de la mano del diseño web. De tal manera que cualquier formación actualizada en diseño gráfico, debe contar con una parte de enseñanza para construir diseños intuitivos, accesibles y atractivos a nivel usuario. Para ello hay que tener en cuenta y respetar los principios de la experiencia e interfaz del usuario.
Otra parte fundamental del temario para convertirse en un diseñador digital, es la relativa a la ilustración digital. La manera de ilustrar digitalmente los proyectos de diseño, constituye otra de las técnicas que se deben aprender. Se trata de un buen recurso dentro del diseño gráfico. En este sentido, no tiene importancia carecer de destreza con el pincel. Con la ilustración digital, contamos con las herramientas suficientes para mejorar la técnica. Programas de renombre como Adobe Ilustrator o ProCreat, son las herramientas más utilizadas para ilustrar, sombrear y colorear.
En última instancia, encontramos el Motion Graphic. No hay curso de diseño gráfico que no se adentre en las nociones básicas de animación. Lo que viene a ser, la manera de trasladar esas ilustraciones creadas al movimiento. Para lograr crear este tipo de animaciones y efectos visuales, hay que familiarizarse con los programas de edición más especializados en la materia, como por ejemplo Adobe After Effects.
Lo que se adquiere al formarse con un curso de diseño gráfico, son competencias que potencian y estimulan la creatividad de quien lo realiza. Esto capacita para la creación y desarrollo de campañas gráficas sobre cualquier soporte, ya sea prensa escrita, televisión, internet… Aprender a utilizar y dominar las herramientas ya mencionadas, así como el manejo de las diferentes tipografías, la edición de imágenes, maquinación de publicaciones digitales o diseño de cartelería, es el objetivo de este tipo de formación.
Dentro de la vertiente web de los cursos de diseño gráfico, se aprende a diseñar banners y newsletters, diseñar, aplicar y optimizar las estrategias de posicionamiento SEO, desarrollar desde cero páginas web profesionales…
En definitiva, todo lo que nos rodea en nuestro día a día, desde la publicidad de la marquesina del autobús hasta la portada de una revista, tienen un punto en común: el diseño gráfico. Se trata de una disciplina, como ya hemos visto, de lo más versátil y con infinidad de aplicaciones. Se extiende a todo tipo de producto, servicios y mensajes, con la finalidad de transmitir algo a las personas.
Estamos inmersos en un mundo en el que lo visual, cada vez tiene mayor presencia, por lo que dominar el diseño gráfico, se ha erigido como la llave maestra para acceder a numerosos puestos de trabajo, vinculados con el marketing y la comunicación. De ahí que formarse en esta rama, sea cada vez más relevante dentro de ciertos ámbitos.
Señalar que, aun pudiendo considerar el diseño gráfico como un arte, debido a la importancia que el mismo, concede a la estética, difiere en algunos aspectos. Por un lado, el diseño gráfico nace con una finalidad muy concreta, es decir, no está al servicio de su creador, sino de la entidad para la que trabaja. Por otro, no se presta a sutilezas ni matices. El mensaje a transmitir debe ser claro y comprensible para el público. Lo que viene a ser un arte instrumental, carente de subjetividad.
La finalidad del diseño gráfico, no es otra que concederle identidad a las marcas y hacer los anuncios, productos o servicios, más atractivos. Lo que significa que formarse como diseñador gráfico, permite trabajar en firmas de cualquier ámbito, incluyendo las entidades públicas. Todo lo que vemos, desde los carteles de cine hasta un logotipo, tienen a sus espaldas los esfuerzos de un perfil creativo, formado como diseñador gráfico.





