La atención a la vejez, una prioridad de cara al futuro

La atención a la vejez, una prioridad de cara al futuro

No cabe duda de que uno de los mejores barómetros para medir cómo va a ser la sociedad del futuro es la pirámide de población que presenta la actualidad. Para el caso de España, la situación está bastante clara si nos atenemos a la pirámide poblacional que presenta el país y a la que puede tenerse acceso gracias a páginas web como Datos Macro. Las pistas que nos revela dicha información son concluyentes: el grueso de la población española se encuentra entre los 40 y los 59 años.

Esto no hace sino cerrar interrogantes de cara al futuro próximo de la nación española. Es evidente que, de aquí a algunos años, va a ser más imprescindible que nunca que se posean todas las armas habidas y por haber para cuidar ancianos. El envejecimiento de la población viene siendo un grave problema en España. Un problema que se va a agrandar sobremanera en los próximos 20 años.

Es necesario ir preparándolo todo para cuando llegue el momento. La sociedad va a demandar muchas más residencias y mucho más personal sanitario para atender a los ancianos y es por eso por lo que es la hora de ir preparando a los más jóvenes para que puedan ofrecer este tipo de atención. De la calidad de su formación dependerá la calidad del trato y de la atención a los mayores en el futuro. Una residencia como Sanvital es el lugar idóneo para que los futuros cuidadores comiencen a adquirir una valiosa experiencia profesional.

Una residencia como Sanvital es el mejor lugar para completar la formación de los recién llegados al sector. La experiencia que ya acumulan muchos de los profesionales que trabajan en ella y las nuevas técnicas que se vienen desarrollando para conseguir que los ancianos sientan que de verdad la residencia es su hogar ideal son los mejores argumentos para ello. Formar parte de la familia Sanvital implica estar en el lugar preciso para adquirir un conocimiento que será indispensable más pronto que tarde.

Todos aquellos estudiantes que han pasado por un lugar como tal coinciden al afirmar que la experiencia es idónea para dar empaque y lustre al currículum. Enfrentarse al trabajo real diario no es lo mismo que hacerlo a los libros y el aprendizaje teórico, y en el primero de los casos una residencia como Sanvital puede aportar mucho para aquella persona que desea dedicarse a la atención a los mayores.

El envejecimiento activo, una prioridad del futuro… y del presente

Los profesionales médicos vienen advirtiendo desde hace muchos años que, para las personas mayores, es indispensable mantener vivos el cerebro y la mente. Sólo a través de ello se puede luchar y derrotar a un mal endémico entre los ancianos, el Alzheimer, que implica un sufrimiento atroz a las familias y que impide la felicidad de éstas y de sus mayores.

Mientras que son infinitas las residencias de ancianos que se encuentran adaptándose a las nuevas técnicas de envejecimiento activo, en Sanvital ya han conseguido integrarse y ponerse en funcionamiento. Son muchos los talleres, juegos y demás ocupaciones que se les ofrece a todos los internos en una residencia como esta. El personal ha venido trabajando muy duro en los últimos tiempos para que salgan adelante todas esas iniciativas y éstas son ya mucho más que una realidad en la residencia.

En Sanvital ya se trabaja como lo harán las residencias en el futuro a medio y largo plazo. De ahí que sea esta una entidad ideal para que los jóvenes que están en proceso de formación adquieran su primera experiencia profesional, una experiencia de la que se llevarán ideas, mecánicas y hábitos que no perderán a lo largo de su trayectoria profesional.

La generación conocida como ‘Baby Boom’ se acerca a sus años de vejez. La hornada española más numerosa del siglo XX bordea ya la jubilación y eso no trae problemas únicamente en materia de pensiones, como muchos ya se han encargado de alertar. Conseguir que la vejez de todas esas personas sea feliz es una prioridad. Para ello, una camada de jóvenes profesionales va pidiendo paso. Transmitirles los mejores conocimientos es una obligación.